La comunidad de Gualeguaychú lleva unos cuatro años protestando por la instalación de una planta de pasta celulosa por la empresa finlandesa Botnia en las márgenes uruguayas del Río Uruguay. Este río determina la frontera entre Uruguay y Argentina y sus aguas son vitales para la ciudad de Gualeguaychú.

Sin ningún tipo de licencia social, consulta con la comunidad o respeto por los intereses y derecho de los habitantes de la zona sobre el destino y usufructo de su espacio vital, la construcción de la planta continúa a toda marcha, a pesar de continuas manifestaciones por parte de la ciudadanía, en las cuales hasta 120,000 personas hacen acto de presencia y apoyo al derecho de un espacio vital limpio.

Además de los videos en los que la comunidad expresa directamente su parecer, pueden verse las fotos de la gigantesca planta, de la comunidad de Gualeguaychú y del bloqueo que mantienen al puente internacional entre Uruguay y Argentina como último recurso para atraer la atención sobre su situación y la injusticia que allí se comete.